Obligaciones tributarias de una SAS en Ecuador 2026

Crear una SAS en Ecuador es rápido y sencillo, pero eso no significa que sus obligaciones tributarias desaparezcan. En este blog te explicamos cuándo debe llevar contabilidad, qué régimen tributario puede aplicar y cómo funciona el cierre legal de este tipo de compañía.

Obligaciones tributarias de una SAS en Ecuador 2026

Constituir una Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) puede parecer una solución ideal para quienes quieren formalizar su negocio de forma rápida y sin complicaciones. Sin embargo, una de las dudas más frecuentes que enfrentamos al asesorar a nuevos emprendedores es si una SAS debe llevar contabilidad en Ecuador, cómo funciona su cierre legal y qué régimen tributario le corresponde según su actividad. Aunque el proceso de constitución es ágil y 100% en línea, las obligaciones fiscales y contables son iguales o incluso mayores que en otros tipos de compañías. En este blog te explicamos lo que realmente implica crear una SAS en el país.

¿Una SAS está obligada a llevar contabilidad?

Sí. Aunque muchas personas creen que por ser un modelo “simplificado” no se requiere llevar libros contables, en la práctica una SAS está sujeta a todas las obligaciones contables establecidas por el SRI y la Superintendencia de Compañías.

El mito nace porque al momento de constituir una SAS, el proceso es digital, rápido y sin costo, y puede hacerse sin contratar abogados. Pero esto no implica que las obligaciones fiscales desaparezcan. De hecho, una vez que obtienes el RUC y defines tu actividad económica, estás sujeto al cumplimiento de todas las obligaciones formales, como:

Es decir, una SAS debe llevar contabilidad completa si así lo exige su régimen tributario o nivel de ingresos, incluso si se trata de una empresa pequeña con un solo accionista.

¿Qué régimen tributario aplica a una SAS?

Otro error común es pensar que toda SAS entra automáticamente al régimen RIMPE (Régimen Impositivo para Microempresas y Pequeños Emprendedores). Sin embargo, la elección del régimen tributario no depende del tipo de sociedad, sino de la actividad económica, nivel de ingresos anuales y otras condiciones definidas por el SRI.

Una SAS puede estar bajo uno de estos dos regímenes:

  1. RIMPE Emprendedor o Negocio Popular:
    Si cumple con los ingresos máximos establecidos (hasta $300.000 anuales) y no realiza actividades excluidas por ley, podría acogerse a este régimen con obligaciones más simples, como el pago de un impuesto anual fijo y menos declaraciones mensuales.

  2. Régimen General:
    Si supera los límites de ingresos o desarrolla actividades como servicios profesionales, consultorías, venta de combustibles o importaciones, deberá acogerse al régimen general. Esto implica declaraciones mensuales, llevar contabilidad completa y el pago de impuesto a la renta sobre la utilidad neta.

Por lo tanto, constituir una SAS no significa automáticamente tener un régimen tributario simplificado. Es fundamental revisar con tu contador en qué régimen deberías estar desde el inicio para evitar errores y sanciones.

¿Cómo se cierra una SAS en Ecuador?

Una de las grandes ventajas de la SAS frente a otros tipos de sociedades es que su cierre también puede hacerse de forma más sencilla, siempre que se cumplan ciertos requisitos.

Si ya no deseas continuar con tu negocio, puedes solicitar la disolución y liquidación de la SAS a través del portal en línea de la Superintendencia de Compañías, siempre y cuando:

Una vez iniciado el proceso de cierre, se debe designar un liquidador, realizar la liquidación de activos y pasivos, y finalizar con la cancelación del RUC. Si todo está en regla, el trámite puede ser rápido y 100% en línea.


La SAS en Ecuador es una excelente alternativa para quienes buscan formalizar un negocio con agilidad, pero su simplicidad es legal, no tributaria. Como sociedad, debe llevar contabilidad si así lo exige su régimen, y su inclusión en RIMPE o régimen general dependerá de la actividad y los ingresos. Además, ofrece la posibilidad de cerrar la empresa de manera ordenada y rápida, siempre que se cumplan con las obligaciones establecidas. Si estás por crear una SAS o ya tienes una, asegúrate de entender bien tus responsabilidades para evitar sorpresas.